CFDs para dummies: Qué son y por qué podrías estar jugando con fuego al invertir en ellos

A pesar de ser un producto financiero prohibido en algunos países como Estados Unidos, en España, donde se empezaron a comercializar en 2007, los CFDs o Contratos por Diferencia han empezado a gozar de bastante popularidad en el mundo del trading.

¿Merecida? ¿Exagerada? ¿Deberían estar también aquí prohibidos? ¿Qué dicen la ESMA y la CNMV sobre el tema?

Su condición de producto Over The Counter o extrabursátil (no organizado) y sus enormes riesgos para inversores minoristas parecen no ahuyentar y cada vez son más visibles y están más anunciados.

Para arrojar luz sobre los CFDs hemos decidido crear este artículo donde vamos a analizar qué son, cómo funcionan y qué riesgos tienen para el inversor no profesional.

¿Qué es un CFD?

Aunque el propio significado de las siglas (Contract for differences) pueda dar alguna pista de qué son los CFDs, este sigue siendo un producto difícil de comprender para muchos inversores.

Es un instrumento de inversión con muchos entresijos que debes conocer y que iremos desgranando a lo largo del artículo, pero vamos a empezar con una definición sencilla.

📌 Un CFD es un contrato, firmado entre un comprador (inversor) y un vendedor (entidad financiera), por el cual ambas partes se comprometen a intercambiar, a su finalización, el precio de compra y venta de un determinado activo financiero. 

A este activo se le denomina “activo subyacente”. Es sobre su precio sobre lo que se especula, y pueden ser acciones, divisas o casi cualquier valor negociable.

El CFD no es el activo subyacente en sí, si no un acuerdo que se rige por el valor de dicho activo.

Su principal peculiaridad, además de algo por lo que, como veremos, la CNMV advierte, es que no es necesario desembolsar el capital total de la inversión, sino solo el porcentaje que exija el broker como garantía.

Ese porcentaje, que se mueve entre el 10-20%, suele irse a comisiones y gastos, mientras que el resto es como un préstamo de la entidad financiera. Es decir, apalancamiento.

El apalancamiento financiero consiste en adquirir deuda para dedicarla a inversión. Es muy frecuente y no tiene por qué ser algo negativo, salvo en algunos casos como sucede con los CFDs.

Al financiar tu inversión te expones a que no solo puedas perder el capital inicial, sino que puedes cerrar la operación debiendo más de lo invertido.

Lo entenderás mucho mejor viendo su funcionamiento.

Cómo funcionan los Contratos por diferencias

Los CFDs juegan con las posibles subidas o bajadas del activo subyacente. Si las expectativas son alcistas, es decir, se espera que el precio de venta futuro sea superior al de compra (posición larga) el inversor compra un CFD de ese activo.

Si sucede al revés, y la expectativa es de una bajada del valor, la estrategia es vender el CFD para comprarlo a posteriori con la depreciación (posición corta).

Como puedes comprobar, la inversión en CFDs no es sencilla. Vamos con un ejemplo con números.

Ejemplo de funcionamiento de un CFD

Imagínate que hoy las acciones de Inditex están a 20€. Pasas por delante de un Zara, lo ves lleno y te parece imposible que esas acciones no vayan a subir, por lo que decides comprar un CFD sobre 1000 acciones. El broker te pide un 10% de garantía, así que de tu bolsillo solo salen 2.000€, que son ese 10% de 20.000€.

Lo apetecible de los CFDs es justo eso, con una aportación baja puedes invertir/jugar cantidades importantes.

Si aciertas con el pronóstico y la acción pongamos que sube a 22€, tu beneficio será la diferencia entre precio final e inicial multiplicado por el número de acciones.

  • Valor inicial: 1000 x 20= 20.000€
  • Valor final: 1000 x 22= 22.000€ (+2.000€)

A ese beneficio habría que restarle los gastos aplicados por la entidad financiera, que dependerán de lo negociado en cada caso.

Ahora imagínate que tus dotes de adivino fallan y la acción de Inditex baja a 18€:

  • Valor inicial: 1000 x 20= 20.000€
  • Valor final: 1000 x 18= 18.000€ (-2.000€)

Perderías esos 2.000€ de la depreciación más las comisiones e intereses de la deuda adquirida (apalancamiento) con el broker. Además, si quisieras mantener abierta la posición deberías volver a depositar la garantía del 10%.

Mal negocio, ¿verdad?

Si la caída continua puedes llegar a perder mucho más del capital inicial invertido. Para evitarlo, algunas entidades ofrecen stops garantizados, que aseguran que las pérdidas no superan el capital inicialmente invertido.

La volatilidad puede jugar a favor o en contra, pero lo que sí es imprescindible es estar muy al tanto de los posibles movimientos. De ahí que los Contract for differences no estén nada recomendados para inversores no profesionales.

Qué opinan la CNMV y la ESMA sobre los CFDs

Opinión de la CNMV y la ESMA en Europa sobre los CFDs

Hasta hace poco era fácil encontrar brokers de CFDs que permitían apalancarse x200 o x500 sobre el dinero invertido. Es decir, por cada euro de garantía se podían invertir hasta 500€.

De locos.

Por suerte, la ESMA (Autoridad Europea de Valores y Mercados) lo ha empezado a regular para toda Europa.

El organismo europeo, en una regulación que entró en vigor en agosto de 2018, considera que los CFDs son un derivado financiero demasiado complejo de entender para muchas personas, por lo que introdujo una serie de limitaciones:

  1. Separación entre dos tipos de inversores:
  • Inversores minoristas
  • Inversores profesionales

Para ser considerado profesional se deben cumplir una serie de requisitos, como una alta cantidad de volumen de inversión y un patrimonio de más de 500.000 €. Es la comercialización a minoristas la que se ve afectada.

El objetivo con esta definición de retail clients es proteger a los inversores con escasos conocimientos financieros de las garras de brokers sin escrúpulos.

Un estudio en Reino Unido, donde los CFDs llevan más tiempo siendo muy populares, calculó que en torno al 80-90% de estos inversores no profesionales perdían su dinero, acumulando pérdidas medias de hasta 29.000€.

  1. Limitación del apalancamiento.

Dependiendo del tipo de activo subyacente se tolera cierto nivel de apalancamiento:

  • x30 para los pares de divisa más populares: Euro/Dólar, Dólar/Yen, Libra/Dólar y Dólar/Franco suizo.
  • x20 para los pares de divisa menos populares, oro y los principales índices bursátiles.
  • x10 para materias primas (oro excluido) y los índices bursátiles secundarios.
  • x5 para valores individuales de renta variable (acciones).
  • x2 para criptomonedas

Si has comprendido bien cómo funcionan y conoces la volatilidad de los bitcoins y demás cryptos te habrás dado cuenta de la importancia de esta regulación de los CFDs.

En España, la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) ya movió ficha un tiempo antes de la entrada en vigor de la ley europea, obligando a las entidades a incluir una advertencia sobre la compra de CFDs. Este mensaje, que debe ser firmado por el cliente, avisa de sus riesgos, los cuales vamos a enumerar ahora al detalle.

🔥 Riesgos de los CFDs: por qué no los deberías usar si no eres un inversor profesional

Ten esto muy en cuenta antes de contratar CFDs:

  • Es un producto complejo de entender: y ojo con firmar algo que no tenemos ni idea de cómo funciona. Las consecuencias podrían llegar a ser nefastas.
  • Apalancamiento elevado: puedes ganar mucho pero también perder mucho. De hecho, puedes perder todo el capital y deber todavía más dinero.
  • Tienes que estar muy pendiente: hay que estar muy atento al mercado y son operaciones que pueden durar minutos. Si has leído este blog es lo contrario a lo que aquí recomendamos.
  • Over the counter: no se negocia en un mercado organizado, lo que siempre implica ciertos riesgos.

Ten muy presente la estadística que ya mencionamos, un 80-90% de los inversores pierde dinero. El negocio está para las entidades, que cobran los intereses de los préstamos.

Los Contratos por Diferencias (CFDs) presentan muchos riesgos a los inversores

¿Quién debería invertir a través de un CFD?

Comprendiendo y asumiendo los enormes riesgos, y en palabras de ESMA, solo deberías invertir en CFDs bajo las siguientes circunstancias:

  1. Tienes más que sobrada experiencia en este tipo de mercados donde la volatilidad es un actor principal.
  2. Manejas el concepto de apalancamiento y sabes del peaje que puede suponer para tu bolsillo.
  3. Entiendes que el contrato puede finalizar sin previo aviso por parte del broker.
  4. Aunque no te dediques profesionalmente al trading, puedes permitirte echarle las horas necesarias para no dejar escapar un detalle sobre lo que sucede con los activos subyacentes.

✅ ¿Qué alternativa a los CFDs es recomendable?

Los CFDs han sido muy publicitados por lo rentable que supone para las entidades, que cargan los intereses al préstamo que financia la adquisición de los activos subyacentes.

Sin embargo, salvo en el extraño caso que seas una voz super experta en trading, nuestro consejo es que casi cualquier producto que no sea un derivado financiero con apalancamiento es mejor. Ya sabes, si tu asesor financiero te recomienda CFDs, pásale este artículo.

Según nuestra opinión, invertir a través de fondos indexadosrobo-advisors, préstamos P2P o Planes de Pensiones indexados, por citar alternativas conocidas y de confianza, es mucho más recomendable y podría traerte grandes resultados en el largo plazo (aunque también conllevan riesgo). Las prisas ya sabes que no son buenas consejeras, y los CFDs no escapan a esa máxima.

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Fuentes externas:
Información oficial CNMV
Folleto informativo CFDs
Contratos por Diferencias ESMA
Comunicado ESMA

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