Consejos para enfrentar a una crisis económica

La pandemia de la Covid-19 está teniendo un enorme impacto sobre nuestra economía y la del resto de países de nuestro entorno. 

Las previsiones de los principales organismos nacionales e internacionales ya anticipan una caída del PIB que en España, solo este año, puede llegar al 10%, mucho mayor que la registrada en 2008.

Esta situación está siendo especialmente dramática para muchos trabajadores que se han visto afectados por ERTE, autónomos que han visto reducida su facturación o empresarios que han tenido que cerrar sus negocios de forma prematura. 

Sea como fuere, y como en cualquier otra crisis económica que hayamos vivido anteriormente, el ingenio humano se tiene que agudizar para sobrevivir a esta situación

Por eso, a continuación te vamos a mostrar una serie de sencillos consejos para enfrentar a una crisis o recesión económica como la que nos va a tocar vivir en los próximos meses.

📌 Qué es exactamente una crisis o recesión económica

Una recesión económica, más conocida comúnmente como crisis, es un decrecimiento de la actividad económica durante un periodo de tiempo determinado

Desde un punto de vista técnico, se dice que estamos en una recesión económica cuando el PIB de un país o zona económica decrece durante, al menos, dos trimestres consecutivos

Si la recesión dura más de dos trimestres y es especialmente profunda, podríamos estar hablando de una depresión, aunque no existe ningún criterio objetivo que indique que nos encontramos en esta situación.

Las recesiones económicas en España

En los últimos quince años, se han producido al menos tres recesiones importantes en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). 

La primera de ellas ocurrió durante la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en España, durante 2008, y que se precipitó con la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008. 

En ese momento, el PIB descendió un -0,2% en el tercer trimestre de 2008, para agudizar su caída un -1,6% en el cuatro trimestre de 2008 y un -2,6% en el primer trimestre de 2009.

Los dos años siguientes la economía creció de forma muy tímida, hasta que llegó el primer trimestre de 2011. 

En plena crisis sobre la viabilidad del euro y de la deuda soberana de los países periféricos (los famosos PIGS), el PIB cayó durante 11 trimestres consecutivos, hasta el tercer trimestre de 2013. 

En este caso, podríamos estar hablando de varias recesiones consecutivas, aunque el término recesión era válido para esta circunstancia.

La economía se recuperó, y no fue hasta el primer trimestre de 2020 cuando el PIB registró la mayor caída de la historia de España, por la crisis de la Covid-19, al caer un -5,2%. 

Y aunque todavía no se puede hablar técnicamente de recesión, lo cierto es que nadie duda de que el segundo trimestre de 2020 será negativo, y peor incluso que el primer trimestre de 2020.

🔍 Por qué se producen las recesiones económicas o crisis

Existen muchos factores que explican las recesiones económicas. En los años 70, por ejemplo, el principal factor que causó la crisis fue el encarecimiento del precio del petróleo

En 2008, la crisis se desencadenó como consecuencia de un sobre endeudamiento de familias y empresas, a una burbuja inmobiliaria de dimensiones desconocidas hasta ese momento y a la extensión de la crisis de las hipotecas subprime que heredaron la mayor parte de países de nuestro entorno y que se agudizó en España por culpa de la burbuja inmobiliaria. 

La próxima crisis (o podríamos decir que la actual crisis), que ya estamos sufriendo, se ha desencadenado a causa de una pandemia que nos ha obligado a estar confinados en nuestros hogares y, en consecuencia, a paralizar toda la economía.

Cada una de las crisis tiene sus características, sus vicisitudes y, por supuesto, su forma de afrontarla a nivel político, monetario y social. 

En cualquier caso, hay una serie de consejos que todos podemos llevar a cabo para sobrevivir a estas recesiones económicas, con independencia de sus causas, de su virulencia, y de las herramientas que se utilicen para acabar con ella.

⭐ Nueve consejos para enfrentar una crisis económica

Aunque hay muchas cosas que se pueden hacer para enfrentar una crisis o recesión económica, te vamos a dejar nueve consejos que podrías empezar a seguir desde hoy mismo.

1️⃣ Constituye tu propio fondo de emergencia

Un fondo de emergencia es una cantidad de dinero que se reserva en una cuenta bancaria o en un depósito diferente a tu cuenta habitual y que tiene como objetivo hacer frente a los imprevistos que puedan surgir.

Los expertos recomiendan que este fondo de emergencia debería servir para cubrir un periodo de, al menos, de entre tres a seis meses de tus gastos fijos. Es decir, si tus gastos fijos mensuales son 2000 €, el fondo de emergencia debe tener, al menos, entre 6.000 y 12.000 €.

Y si es más, mucho mejor. 

Para ir constituyéndolo, puedes ir realizando aportaciones periódicas a una cuenta de fácil acceso, que no tenga comisiones ni gastos asociados y que tenga disponibilidad inmediata.

El fondo de emergencia es un excelente instrumento para cubrir tus gastos mientras dure la recesión económica. 

En muchos casos, no será necesario que dispongamos de él, pero en otras circunstancias, especialmente si perdemos el trabajo o parte de nuestros ingresos y no tenemos derecho a ninguna prestación, puede ayudarnos a sobrevivir hasta que la economía se recupere.

2️⃣ Amortiza deuda

La deuda es el peor enemigo para tus finanzas personales. Por eso, si has contraído deuda para la compra de una vivienda o un préstamo al consumo, conviene que vayas amortizándola, siempre en la medida de tus posibilidades.

Las épocas de recesión económica suelen llevar aparejado una deflación en el precio de los activos y de los precios al consumo. 

Esta circunstancia es especialmente negativa para los acreedores, porque el importe de su deuda en términos reales aumenta al descender el nivel general de precios de la economía.

Por eso, y ante el riesgo de que el importe real de la deuda aumente, conviene que vayas amortizando deuda si puedes

Además, en algunos casos, por ejemplo si has adquirido tu vivienda con anterioridad al 1 de enero de 2013, la amortización de la hipoteca es deducible en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), hasta un máximo de 9.040 € al año. 

3️⃣ Sigue tu plan inversor

Las recesiones económicas van acompañadas de caídas abruptas de bolsa. Así ha ocurrido, al menos, a lo largo de la historia. 

De hecho, la reciente crisis de la Covid-19 ha provocado una caída muy fuerte de la valoración de los activos, que ha servido para demostrar si nuestro plan inversor estaba bien estructurado o no.

Ante todo, el sentimiento inversor no debería jugarnos malas pasadas. Si nuestro plan es a largo plazo y mediante aportaciones periódicas a fondos indexados o roboadvisors, no deberías desviarte de esta planificación, pase lo que pase en los mercados.

De hecho, muchas personas aprovechan para comprar a precios mucho más baratos, ante la expectativa de que los mercados se recuperen en los próximos meses. 

Algunos índices, como el S&P 500 o el Dow Jones Industrial Average (DJIA), ya han recuperado parte de la caída inicial, y es previsible que conforme se vaya recuperando la economía, vayan también corrigiendo su cotización.

4️⃣ Recicla todo lo que puedas

La economía circular está de moda. Con un planteamiento aparentemente sencillo, que viene a sostener que pequeños gestos ayudarán a salvar el planeta Tierra, es un proceso que también puede contribuir a mejorar nuestras finanzas personales en situaciones de incertidumbre o crisis económicas.

Estos pequeños gestos se suelen resumir en siete: reutilizar, reparar, reciclar, rechazar, rediseñar, reducir y recuperar

Todos ellos tienen algo en común: contribuyen a reducir la huella ecológica del ser humano sobre el medio ambiente y son un medio excelente para reducir tus gastos personales y familiares.

Reciclando o reutilizando los productos que se quedan viejos u obsoletos, pero que todavía son funcionales, puedes ayudar al medio ambiente y, al mismo tiempo, también a tu bolsillo.

5️⃣ Diversifica tus fuentes de ingresos

Sabemos que es difícil, pero si tienes diversificadas tus fuentes de ingresos, la recesión económica tendrá un alcance mucho más limitado para tu bolsillo. 

Si solo tienes un trabajo y lo pierdes como consecuencia de la crisis, tu economía se volverá mucho más vulnerable. Además, acabas viviendo para trabajar, lo cual acaba siendo muy estresante para muchas personas, tanto si estamos en épocas de vacas flacas como de crecimiento económico.

En un contexto tan digital como el actual, existen multitud de formas de conseguir ingresos adicionales: vendiendo productos de segunda mano, haciendo trabajos esporádicos por Internet, consiguiendo trabajo de freelance utilizando los recursos de la red… 

Además, siempre podemos recurrir a los métodos tradicionales, como empeñar algún objeto que no utilices o hacer trabajos que se te den bien.   

6️⃣ Reduce gastos fijos

Si la opción de diversificar es complicada, o no es posible, toca atajar nuestro presupuesto reduciendo gastos. 

Cada mes, tenemos que afrontar varias facturas, como la hipoteca, el alquiler, los principales suministros del hogar como gas, agua, electricidad, Internet, teléfono… Unos costes fijos en los que se van gran parte de los ingresos. 

Y eso sin sumar gastos imprevistos o de ocio.

La idea de gastar menos pasa por reducir estas facturas buscando productos o servicios más baratos, recortando gastos superfluos u optimizando la relación de ingresos y gastos a través de un presupuesto.

7️⃣ Diversifica tus ahorros

Una de las reglas fundamentales de la inversión es que hay que diversificar, al máximo posible, nuestro patrimonio, tanto entre instrumentos financieros, entre zonas geográficas, sectores productivos y, por supuesto, a nivel de fuentes de ingresos.

Los fondos indexados y los roboadvisors son instrumentos ideales para diversificar tus inversiones. 

Con un solo producto, puedes invertir en todo el mundo y en un número importante de sectores diferentes. Y todo ello, con pequeñas aportaciones, bajos costes y con un acceso muy fácil, incluso para personas que no tienen conocimientos financieros.

8️⃣ Cambia tu mentalidad inversora

Se dice que las crisis sirven para cambiar la mentalidad inversora de los ciudadanos. Durante la burbuja inmobiliaria, la idea de tener una vivienda en propiedad en España era predominante entre la población, hasta el punto de que se convirtió en el vehículo de ahorro principal de las familias españolas.

Esta mentalidad tiene varios problemas: 

#1 Es cara

Esto se debe a que, en la mayoría de los casos, exige tener que adquirir la vivienda con un préstamo hipotecario. Una deuda casi de por vida que, muchas veces, hace que no tengamos recursos para afrontar nuevas inversiones.

#2 Su valor depende mucho del ciclo económico

En épocas de bonanza económica y reactivación del crédito, las viviendas aumentan su valor de forma considerable. Sin embargo, cuando se producen las crisis, muchos inmuebles sufren una pérdida de valor que puede ser realmente significativa. 

Si a ello le sumamos que la deuda va a seguir siendo la misma, con independencia del ciclo económico en el que nos encontremos, el cóctel es realmente explosivo para el inversor.

#3 No es líquida

Es una inversión cuya liquidación es difícil. Poner un inmueble a la venta no quiere decir que se vaya a vender esa misma tarde, ni esa misma semana, ni siquiera ese mismo año. 

En ocasiones, el inmueble no se llega a vender si no es aceptando un descuento importante sobre su precio, especialmente en épocas de recesión económica.

#4 Es poco eficiente a nivel fiscal 

La compra de una vivienda lleva aparejada una serie de impuestos que hay que abonar a la Administración (IVA, ITP, IAJD…). 

En este sentido, es ineficiente a nivel fiscal, especialmente si lo comparamos con otros instrumentos como los fondos de inversión o los seguros de ahorro.

La crisis de 2008 cambió parcialmente esta mentalidad, pero la vivienda continúa siendo la inversión preferida por los españoles. Sin embargo, cada vez es más sencillo acceder a los productos bancarios, lo que puede hacer que la inversión cambie hacia otros instrumentos durante la crisis de la Covid-19.

9️⃣ Aprovecha la crisis económica

Según muchos expertos, la palabra china para «crisis» es muchas veces invocada en charlas y textos motivacionales junto con la declaración de que esos 2 caracteres representan «riesgo» y «oportunidad», respectivamente. 

Esto significa, aunque suena contradictorio, que nosotros como consumidores o inversores quiénes podemos aprovecharnos de las recesiones si sabemos cómo hacerlo.

Asumiendo que, en la mayoría de las recesiones económicas, los precios de los activos y los productos de consumo caen y los tipos de interés se reducen de forma significativa, puede ser un buen momento para plantearnos la compra de una vivienda, la inversión en bolsa o incluso la compra de productos de consumo.

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Aurelio Jiménez

Aurelio Jiménez

Aurelio Jiménez es copywriter especializado en temas financieros. Ayuda a blogs y negocios online a escribir sus textos web para que aumenten sus ventas, conecten de manera duradera con sus clientes y tengan una marca personal bien definida y reconocible. Más información

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